¿Animales vivos?

¿Noble deporte?, mis cojones treintaytres.

Se autojustifican en la necesidad de controlar que determinadas especies no se reproduzcan en exceso, o de eliminar a los ejemplares débiles o con defectos, pero ¿quién ha dado lugar a eso?, ¿no habrán sido ellos al matar a los depredadores naturales, justificándose en alguna otra gilipollez? Y digo yo, si quieren hacer un favor a la naturaleza, ¿por qué no luchan por reintroducir esas especies y quitarse ellos de enmedio?

Reconozco que los cotos bien gestionados posibilitan la existencia de espacios relativamente conservados que, de no existir esa explotación, seguramente serían pasto del fuego, la agricultura intensiva o la urbanización, pero me resulta muy difícil respetar esta actividad y a quienes los practican después de ser testigo de imágenes como las que vi este día en Jabalcuz (término municipal de Jaén): arrastraban por la pista a un jabalí, muerto por suerte para él, atado de una pata a un todo terreno cargado de garrulos, jaleados por otros garrulos que los seguían en otro coche, mientras los perros, malcuidados, eran abandonados a su suerte para que se buscasen la vida y poder regresar a su jaula sobre ruedas (por cierto, no todos lo consiguieron). En domingo, con gente practicando deporte en los alrededores (también cortaron algunos caminos).

Seguro que hay honrosas excepciones, seguramente me falta información, pero por desgracia no es la primera garrulada que presencio.

Estos días es muy frecuente ver los remolques con los perros aparcados de cualquier manera, al sol, o al frío, mientras sus propietarios beben alcohol en el bar; o te adelantan saltando sobre baches y bandas sonoras sin tener en cuenta que llevan ANIMALES VIVOS, pero claro, a ellos sólo les interesan muertos, y sólo si los han matado ellos.

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja tu crítica, gracias.

  • Todas las entradas